
La estadounidense Sara Bennett llegó hace más de veinte años a Colombia , detrás de un amor fugitivo y se quedó en medio de la manigua amazónica protegiendo monos contra el insaciable apetito de los cazadores y conviviendo con comunidades indígenas que, como ella, intentan convencer al mundo civilizado sobre la importancia de preservar los ecosistemas de la selva.
Bióloga del Darmouth College de Estados Unidos, Sara Bennett fundó ‘La Casa de los Animales’, un santuario natural ubicado en el Parque Nacional Amacayacu dónde trabaja en la rehabilitación de micos en el Amazonas, rescatados del tráfico ilegal de animales.
A través de Parques Nacionales contactamos a la bióloga para saber por qué se quedó en Colombia, cómo sobrevive en ese mundo exuberante, tan rico y complejo, pero a la vez impenetrable y traicionero.
Nos contó acerca de su trabajo en el Amazonas, que para ella no representa los pulmones delmundo, sino su propio corazón. No está interesada en los estudios netamente científicos, lo suyo es la integración de la conservación y la protección de los monos con las necesidades de las sociedades indígenas que habitan en el interior y el entorno del Parque Nacional Amacayacu, casi 300.000 hectáreas de territorio virgen.
Usted es reconocida por su proyecto de ‘La Casa de los Animales’, cuéntenos acerca de esta iniciativa.
Nuestra fundación, "Maikuchiga", significa ‘Historia de Micos’ en el idioma Tikuna. La misión es hacer cumplir las leyes que prohíben el tráfico en la vida silvestre, que inherentemente conlleva el dilema de cómo disponer éticamente de los animales decomisados.
Las comunidades indígenas que comparten la cuenca de la Quebrada Matamatá concertaron en 2003 la decisión de no seguir cazando las especies de animales amenazadas, incluyendo explícitamente los primates grandes.
Ésta fue la base de la cual nació la idea de "La Casa de los Animales". Corpoamazonía, el Parque Nacional Amacayacu y la ONG FundaciónMaikuchiga colaboramos desde 2005 en un programa para cuidar, rehabilitar y liberar los animales decomisados (especialmente primates y aves) y, cuando es apropiado, reintegrarlos a las poblaciones silvestres. El desafío especial de este programa es vincular estos casos puntuales de urgencia humanitaria a los temas generales e importantes de la conservación biológica, la educación y la investigación.
En vez de aumentar la población existente, estudiamos la posibilidad de reintroducir los simios en sitios donde desaparecieron. Se trata de devolver al ecosistema una parte importante de lo que ha perdido. De paso, esto supone recuperar la diversidad de árboles, ya que algunos monos son excelentes dispersores de semillas.
¿Qué otro tipo de trabajos adelanta en la zona?
Educación ambiental en un sentido amplio. Trabajamos con los visitantes al parque, con los profesores de los colegios locales y directamente con los jóvenes en las comunidades.
El desafío técnico del momento es la reintroducción de la especie de primate más amenazado de esta región: el churuco (Lagothrix lagotricha). Nuestra hipótesis operativa es que los individuos decomisados pueden estar independizados en una zona donde está localmente extinguida la población y donde ahora existe la veda concertada de no cazarlos más.
También tenemos un desafío social y educativo. Consiste en un programa de capacitación para los profesores locales que les suministre conceptos, vocabulario, actividades y una red de apoyo social para enriquecer los currículos primarios con dos ejes transversales: la inteligencia emocional y la biodiversidad.
La gente puede conocer nuestros proyectos en la página web: www. maikuchiga.org y para quienes quieran hacer donaciones la cuenta bancaria es: BBVA Sucursal Leticia, Cuenta de Ahorros No. 506135862 Titular-Fundación Maikuchiga
¿Cómo es su día a día y su entorno?
Nuestras horas giran alrededor de los micos bajo nuestra responsabilidad. Así paso mis días ‘miqueando’, cuidando los pequeños y observando los mayores que viven libres en la selva.
¿Con cuáles comunidades indígenas interactúa?
El trabajo de nosotros es parte de la comunidad de Mocagua. Las otras comunidades aliadas con el Parque Amacayacu son: San Martín de Amacayacu, Palmeras, Macedonia, El Vergel y Zaragoza. La etnia Tikuna domina. Ellos trabajan de lamano con nosotros en la protección de los animales y en general de la Amazonía.
¿Qué hace a la Amazonía diferente al resto del mundo? ¿Cuáles son sus riquezas?
La diversidad enorme de la vida, biológica y cultural. Sus riquezas son muchas, pero principalmente, la belleza y complejidad de tantas maneras de existir.
¿Qué debemos hacer los colombianos para proteger ese universo natural?
Ser más proactivos, más asertivos, más eficaces en fomentar acuerdos globales para enfrentar los cambios climáticos causados por los humanos. Insistir a los políticos a tomar este tema en serio, como una prioridad de la política nacional. A nivel de individuos, consumir menos y con conciencia de las consecuencias. Sermodelos para otros en este contexto.
¿Qué hace diferente este país a otros?
La excelencia y seriedad de su sistema de áreas protegidas, y por supuesto, su fuero ambiental e indígena.
¿Qué opinión tiene de los colombianos?
En el fondo no dejo de ser gringa, pero ya me siento una colombianamás, que admira el equipo humano que trabaja acá para construir soluciones a unos desafíos tremendos. La calidez humana y la amabilidad de los colombianos es excepcional.
¿Qué mensaje le daría al mundo para que tome conciencia de sus riquezas naturales?
Percibir y responder a las oportunidades para experimentar y aprender a expresar cariño, curiosidad, respeto e interés a los Sara Bennett demás seres del mundo.