
En la comunidad de Manguinhos, una zona pobre del norte de Río de Janeiro, se inauguró la primera biblioteca-parque de Brasil inspirada en la red de bibliotecas de Bogotá y Medellín y que se extenderá por el resto del país. La prensa brasileña destaca ese modelo como una valiosa contribución innovadora para el desarrollo social.
Es una construcción monumental de colores rojo y amarillo, de casi 2.500 metros cuadrados, que contrasta con la mayoría de las casas pobres, grises y de madera de Manguinhos.
Con un costo de unos cuatro millones de dólares, el edificio es un punto de encuentro multimedia donde se puede escuchar música, ver películas, leer en voz alta o simplemente intercambiar ideas con los vecinos.
“Los más entusiasmados son los jóvenes”, manifestó a la prensa brasileña la superintendente de Lectura y Conocimiento de la Secretaría de Estado de Cultura de Río, Vera Saboya, al destacar que la biblioteca cuenta con más de 25.000 libros, más de 40 computadoras con Internet gratis, DVD 900 y un cine con 200 asientos. Este espacio mostrará nuevas posibilidades a los jóvenes en zonas necesitados.
El consultor sobre asuntos de seguridad Vinícius Cavalcante, que estudió en Colombia las políticas públicas para la reducción de la violencia en zonas vulnerables destacó que esos proyectos ayudan a que los jóvenes tengan opciones y no se enreden en la delincuencia por la falta de oportunidades.