
Un viajero debe poseer un gran sentido del valor humano, nunca perder la capacidad de maravillarse y saber descubrir el momento mágico, para que su relato sea una gran historia y no un simple relato de viaje, según expresó el historiador y periodista Michael Jacobs, en el Festival Malpensante invitado por la marca país Colombia es Pasión.
Michael Jacobs, nacido en Italia, formado en Gran Bretaña y residente en España, participó con el escritor colombiano en el panel “Viajes en libro”, moderado por el periodista Camilo Jiménez, del Festival Malpensante titulado “¡Viva el ají!” y que incluye exposiciones, gastronomía y entretenimiento.
Ambos conferencistas coinciden en que lo más importante del viajero es la actitud, la buena disposición y saber capturar y procesar las primeras impresiones, incluso con mucha ingenuidad.
Jacobs citó como ejemplo de dos grandes cronistas a Ryszard Kapuściński (a quien conoció) y a Alexander von Humboldt, quienes poseían esa increíble capacidad de sorprenderse de casi todo.
A Humboldt, expresó, le preocupaba revelar en sus escritos demasiada información personal e, incluso una vez se disculpó con sus lectores por haberse referido al estado ulcerado de sus pies. “Humboldt expresaba emociones rara vez descritas antes por algún viajero, por ejemplo, la intensa soledad que se experimentaba al iniciar un viaje largo y la comprensión, en medio de la selva, de cuán indispensable es el hombre para el orden natural”.
Agregó que, aún más notable, es el hecho de que Humboldt utilizara la narración de sus viajes para promover la obsesión de toda su vida de hacer que la educación estuviera al alcance de todos y para expresar conceptos tan innovadores como los peligros de la deforestación en el largo plazo y la importancia de un enfoque interdisciplinario de las ciencias. Y tal vez el más significativo de sus logros fue el que con seguridad es el objetivo principal de un escritor viajero: infundir en el lector un sentimiento dominante de asombro ante la naturaleza.
Para el autor de “Andes”, un libro que en la actualidad está siendo traducido al español, la bibliografía de viajes está inundada de libros mediocres, con imágenes condescendientes de "graciosos lugareños", descripciones del paisaje apropiadas para un folleto turístico y - en el caso de los trabajos más serios - grandes trozos de historia tomados directamente de Internet.
En la quinta edición del Festival participan escritores, cineastas, poetas, historiadores, músicos, arquitectos, pensadores, periodistas y creadores de diez países.
Fin/eh