Portafolio 7 de diciembre de 2009
Esa es la sensación que experimenté en la última edición del Womex 09, The World Music Expo, la feria de música del mundo más importante, que se llevó a cabo en Copenhage recientemente.
Colombia estuvo en vivo y en directo en las presentaciones de ChobQuibTown y de Bomba Estéreo. Ser colombiano en los Pasillos de la exposición era motivo de orgullo, porque cuando me identificaban como tal me felicitaban por los artistas de nuestro país.
Colombia, reconozcámoslo, es hoy una potencia musical, no sólo por Vives, Shakira, Juanes, y Totó la Momposina, que en el año 2006 recibió en Womex el galardón anual como reconocimiento a su obra y vida, sino también por la cantidad de música colombiana nueva y moderna que se está haciendo, echándole mano a las raíces y a la tradición, y porque esa música la quieren oír los europeos y los americanos.
Es un producto exportable y además crea una imagen positiva, porque la colombianidad está presente en cada nota, en cada gesto; no hay que invertir mucho para demostrar que eso es colombiano, que es bueno y es divertido.
Si la música es un signo potente para la creación de identidad para un país, en el caso nuestro esto se logra de una manera fácil, sencilla, y a la vez rentable y económica. Por eso, aplaudo que Colombia es Pasión haya patrocinado la gira de Fonseca en Estados Unidos. Una muy buena inversión, sin duda. Porque con la gran aceptación de nuestra música se consigue de inmediato una relación natural con nuestro país; no hay que dar muchas explicaciones, y sí se pueden generar positivas emociones y recuerdos, que es lo que busca Proexport con la marca país.
Un paso importante en esa dirección -buscando posicionar a la capital como una ciudad creativa- fue el que dio en septiembre pasado la Cámara de Comercio de Bogotá, con la organización de un mercado musical al cual asistieron representantes de festivales como el de Roskilde, el más grande festival al aire libre del norte de Europa y promotores de ese continente, cuya gestión con nuestros artistas es un eslabón clave en la cadena de valor que está generando la música colombiana allí. Igual comentario merece el mercado cultural que se realiza todos los años en Cartagena en diciembre.
La ventaja que tiene estar presente en los festivales de verano que se realizan en Europa y Norte América es que el público que asiste es totalmente local, o sea extranjero para nosotros, a diferencia de los conciertos que nuestros artistas dan en el exterior, que por lo general atraen una buena porción de los colombianos radicados en el lugar. La gente va al festival de su localidad a pasar el día, y es así como aseguramos que nuestro mensaje llegue a la mayor cantidad de extranjeros sobre quienes queremos ejercer una
influencia positiva de nuestro país. Entonces, es muy probable que con un inteligente plan de mercadeo se puedan beneficiar tanto los artistas como la imagen del país. El objetivo es llenar de notas colombianas los veranos europeos, americanos y canadienses. Proexport y Colombia es Pasión sólo tienen que servir como facilitadores para que los artistas sean contratados para tocar en los diferentes escenarios y festivales.
Para esto, hay que tener presencia oficial en el Womex y en otras ferias especializadas similares, donde van los directores de festivales, los promotores de artistas y conciertos, para que nuestros talentos puedan conseguir los contratos, ojalá en el stand de Colombia es Pasión. Tan sencillo como eso.
Fernando Martelo / Asesor de Relaciones Públicas