El Norte
Cultura, gastronomía y fiesta en el barrio de moda de la capital colombiana.
BOGOTÁ.- Más que amables, los Bogotanos son cariñosos. Con su inconfundible acento cantarín, hablan "de usted" lo mismo a lugareños que a turistas, y dan recomendaciones sobre su ciudad. Así el visitante se entera del sitio de moda en el "alfabeto turístico" de la capital.
Es que, entre las ya conocidas zonas "G", o Gastronómica, y "T", o De la vida nocturna, hoy destaca La Macarena, o barrio "M".
Pese a su minúscula geografía, La Macarena reúne restaurantes, bares, diversión y tiendas como Lachoco Latera, donde elaboran chocolates gourmet, o la boutique Luna, que vende objetos decorativos hechos por artesanos colombianos.
La librería Luvina da la bienvenida al barrio. Asentado en la Carrera 5 No. 26, este local toma su nombre de un cuento del escritor mexicano Juan Rulfo.
Al principio sólo se vendían ejemplares usados, pero hoy también ofrece materiales nuevos y se ha convertido en un foro cultural con todo y cafetería.
"Es una ventaja estar en La Macarena. Es una zona de intelectuales, siempre ha sido así. Hemos organizado encuentros literarios con escritores como Julián Ospina, Élmer Mendoza y Fernando Vallejo, entre muchos otros", dice Marleny Aguirre, una de las fundadoras.
Luego de un par de horas en Luvina, el viajero puede caminar hasta la Calle 26 No. 4 al restaurante Beograd-Belgrado. La propietaria, de origen serbio, se llama Katarina Markovic, y recomienda su plato estrella: el Karadjordje (ternera rellena de jamón, tocino y queso gratinado, con papas y verduras).
Katarina llegó en 1999. Sin saber hablar español, comenzó de lavaplatos, y en el 2005, cuando reunió la confianza y el dinero suficientes, abrió su restaurante.
También es obligado caminar por el Parque Independencia, donde se reúnen decenas de jóvenes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, que condimentan la alegre atmósfera del barrio.
Al caer la noche, la diversión se traslada a lugares como La Juguetería, un restaurante-bar decorado con muñecas, osos de peluche, patines, triciclos y cochecitos que trasladan al visitante a su infancia.
Entre tazas gigantes y mesas de futbolito, los asistentes se deleitan con Miss Piggy (costillitas a la barbecue) o con el Puerquito Valiente (lomo de cerdo).
Otra estrella de La Macarena es el restaurante Te Encantaré, que ofrece un original menú afrodisiaco adaptado por Juan Carlos Branco al gusto colombiano.
Nadie debe irse sin probar platillos como el "Endiablado Instinto Carnal", o la "Imposición del Kamasutra", como postre.
Hay muchos lugares más por visitar, como el restaurante Cuba pizza y crepés, el café-escenario-restaurante Enobra, o El Patio Café así que una tarde no es suficiente para catar todo el sabor de La Macarena. Tal vez se requieren varios días para explorar cada local y descubrir que en Bogotá es fácil hacer entrañables amigos.
Trazando coordenadas
Al principio puede parecer caótica, pero Bogotá es fácil de recorrer. Esto es porque todas sus arterias se dividen en calles y carreras. Lo primero que debes hacer es ubicar los Cerros Orientales.
Paralelas a las montañas están las carreras, cuya numeración crece de Este a Oeste. Esto significa que la Carrera 1, está justo al pie de las montañas, unos metros al oeste de ésta, se ubica la Carrera 2, y así sucesivamente hasta atravesar por completo Bogotá.
Las calles son perpen- diculares a las carreras y están numeradas en forma ascendente, de Sur a Norte.
Repartidos por diversos puntos de la capital colombiana están los módulos de información turística, donde puedes obtener un mapa de forma gratuita, además de una guía y las explicaciones necesarias para llegar a tu destino.
www.bogotaturismo.gov.co
El imán de 'M'
A 10 minutos del Centro, La Macarena se brinda al cobijo de los Cerros Orientales.