Colombia se lanza a la caza de las inversiones brasileñas
El País - España
Uribe se reunió ayer con Lula para fortalecer las relaciones entre los países
Colombia no quiere perder el tren brasileño. Consciente de la
Pujanza del gigante que lidera Luiz Inácio Lula Da Silva, el presidente Álvaro Uribe enfocó su visita de ayer a São Paulo, de apenas 24 horas, en relanzar las relaciones comerciales entre ambos países. Se trata del tercer encuentro en lo que va de año y el décimo que mantienen ambos dirigentes. Antes de partir hacia Brasil, el canciller colombiano, Jaime Bermúdez, aseguró que el primer objetivo del viaje es promover Colombia como destino de inversiones brasileñas. Para lograrlo, Bermúdez y Uribe se reunieron también con decenas de empresarios.
Aunque el flujo comercial entre Colombia y Brasil se ha triplicado en apenas una década, Colombia mantienen un importante déficit con el país vecino. El comercio entre ambos se elevó en 2008 a más de 3.000 millones de dólares (2.006 millones de euros), aunque más de dos terceras partes de ellos se corresponden a las exportaciones brasileñas.
Un millón de empleos
También ayer, Lula, durante su programa semanal de radio, aseguró que su país terminará este año con un millón de nuevos empleos generados y alcanzará en 2010 un crecimiento económico del 5%. "En septiembre pasado generamos 252.000 empleos formales y vamos a crear en 2009 un millón de nuevos empleos formales", añadió el mandatario.
El aumento de los empleos por octavo mes consecutivo le permitió a Brasil superar los cerca de 800.000 puestos de trabajo formales que perdió entre noviembre del año pasado y enero de 2009 como consecuencia de la crisis.
Según el Gobierno, la posibilidad de que Brasil termine el año con un millón de nuevos empleos formales creados demuestra que el país ha conseguido superar la crisis, pese a que ese número será muy inferior al de 2008 (1,45 millones) y al récord de 2007 (1,61 millones).
Además, los medios brasileños aseguraban ayer que Lula tiene la intención de organizar una reunión a finales de noviembre entre los distintos ministros de comercio de la región para acercar posturas de cara a la próxima Ronda de Doha.
Este encuentro preparatorio será una oportunidad para medir los progresos de las conversaciones regionales, antes de que se celebre la próxima conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Brasil solo invitará a la reunión previa a los "ministros claves", entre los que se encuentran los representantes de los países en desarrollo con exportaciones agrícolas, los coordinadores de otras alianzas de países dentro de la OMC y otros actores relevantes como Estados Unidos y la Unión Europea.