La cocina colombiana es determinada por la cultura, la geografía y el clima propios de cada región. Así en las zonas frías andinas, los platos típicos son las sopas (la más famosa de las cuales es el ajiaco Bogotano), sancochos y cocidos a base de tubérculos como la papa, los cubios, chuguas (propios de la cultura indígena) la arracacha y la yuca combinados con granos, verduras y carnes.
En las zonas templadas, los tamales cuya masa es una pasta de maíz cocido muy bien condimentada que se extiende sobre hojas de plátano y se rellena con diferentes tipos de carnes y dependiendo de la región, con zanahoria, huevo duro y garbanzos, son el plato emblemático.
En Antioquia, una combinación de generosas porciones de arroz, tajadas de plátano maduro, aguacate, chorizos, carne desflecada y huevo frito, denominada “bandeja paisa” se ha convertido en uno de los platos más populares de la cocina colombiana. Este y las Arepas a base de maíz en todas sus formas, tipifican la cultura gastronómica antioqueña.
En las zonas costeras o aledañas a los ríos, los platos típicos se basan en preparaciones a base de pescado frito acompañado de patacones, (especie de Arepas crocantes de plátano verde frito) o en sopas y caldos en los cuales no faltan la yuca y el plátano.
En la costa atlántica, especialmente en el departamento de Bolívar, son famosas las Arepas de huevo y los bollos de mazorca y yuca.
Especialmente ricas en preparaciones a base de frutos de mar son la cocina de la costa pacífica con fuerte influencia africana así como la de las islas de San Andrés y Providencia marcada por la cultura inglesa, propia de las islas del Caribe.
Identifican también la cocina colombiana, los panes y panecillos a base de harina de maíz, de trigo y de yuca con queso llamados pandebonos, pandeyucas y almojábanas, así como los roscones o roscas rellenas de guayaba y dulce de leche o arequipe, éste último, usado para rellenar brevas y preparar el llamado Manjar blanco, típico de la culinaria del Departamento del Valle del Cauca.
En años recientes, talentosos chefs como Leonor Espinosa, cuyo restaurante en Bogotá fue escogido por la prestigiosa revista de viajes norteamericana, Condé Nast, entre los 82 mejores del mundo, están comenzando a actualizar y modernizar la cocina colombiana con el fin de colocarla entre las más reconocidas del continente.
Y para acompañar los aromas y sabores de la rica cocina colombiana, qué mejor que una fragante taza del mejor café suave del mundo. Con el regreso de Juan Valdez, la emblemática figura de la industria del café colombiano, la bebida en todas sus preparaciones, puede degustarse en las tiendas Juan Valdez que han hecho su aparición en las principales ciudades del país, en Estados Unidos y en Europa.