
La construcción sostenible es una estrategia de desarrollo que cada vez gana más adeptos en el mundo, incluso en un entorno de recesión, con una demanda que se duplica cada año desde 2008 y se convierte en fuente de nuevos negocios y empleos. Síndrome del Edificio Enfermo (SBS) futuro biodiverso.
La práctica de planear, diseñarseñar, construir, operar y habitar proyectos integrales de construcción con un impacto positivo para el ambiente, los usuarios y la comunidad, hoy gana relevancia cuando en la agenda mundial se encuentran los temas de cambio climático y pérdida de biodiversidad.
No existe espacio productivo donde no se esté pensando en innovar para reducir las emisiones de gases efecto invernadero, la huella de carbono y, sobre todo, la huella ecológica del entorno edificado. En Colombia empresarios, gobierno y constructores le apuntan a edificaciones sostenibles o verdes, capaces de mitigar los efectos del desgaste ambiental.
La incorporación de prácticas sostenibles a la construcción, cuenta Cristina Gamboa, directora Ejecutiva del Consejo Colombiano de Construcción Sostenible (CCCS), “es un tema que se ha trabajado hace muchos años, desde los avances destacados en la utilización de materiales como la Guadua y otras fibras naturales, el uso eficiente del agua y la inclusión de diseños bioclimáticos”.
Es un tema donde el desarrollo más grande lo tiene Estados Unidos, donde existen certificaciones de edificaciones verdes. En Latinoamérica, México y Brasil están a la vanguardia, según Ernesto Estefan, gerente general de Contempo, compañía experta en construcción sostenible.
Al comparar una edificación sostenible con un proyecto tradicional se han encontrado ahorros por menor consumo de energía (30%) y agua (entre 30%-50%), por menor generación de emisiones de CO2 en su vida útil (35%) y de desechos (entre 50%-90%).
De acuerdo con cifras del Consejo Mundial de Construcción Sostenible, hay mejoras de 20% en el desempeño de los estudiantes en exámenes; se ha observado una reducción de 2,5 días en la hospitalización de pacientes en centros de salud; la productividad aumenta entre 2% y 16% en los edificios de oficinas sostenibles; y en las edificaciones comerciales y de producción industrial se evidencian incrementos de las ventas por metro cuadrado y en los ritmos de producción.
Colombia avanza hacia lo sostenible “La sostenibilidad no sólo es un deber, sino un buen negocio en términos económicos, de productividad, confort y salubridad de las personas que residen en las edificaciones verdes”, dice Estefan, quien explica que en Colombia el conocimiento del tema ha permitido que muchos empresarios se encuentren interesados y hoy más de 20 proyectos estén en busca de la certificación Leed del U.S. Green Building Council, una de las más perseguidas en el mundo.
Pero lo más importante es que 27 profesionales de la construcción ya son certificados como constructores sostenibles por Leed AP. En Colombia se construyen de manera sostenible hoteles, colegios, clínicas, hospitales, laboratorios, centros comerciales, viviendas campestres, apartamentos, oficinas e industrias, es decir, con materiales que no alteren el ecosistema, con materiales y sistemas productivos nativos, sistemas bioclimáticos, de automatización y control, tecnología interior, uso de paneles solares para calentar agua, sistemas de iluminación Led, grifería y plomería sofisticada que fomenta el consumo mínimo de líquido y recicla aguas lluvias para procedimientos de riego y descarga de sanitarios.
En cuanto al diseño, el líder de Contempo dice que se deben buscar distribuciones que faciliten el uso de la luz natural y el aprovechamiento de la ventilación sin aparatos eléctricos. “Hay que tratar de explotar la ubicación de la propiedad para ver si con fuerza eólica se pueden generar efectos que minimicen el uso de la electricidad y hayan ventajas mecánicas para mover masas de aire”.
Eternit, compañía especializada en productos para la construcción, ha impulsado el Sistema de Construcción Liviano en Seco, cuyos elementos principales son las placas de fibrocemento que se fabrican a base de cemento y fibras de origen vegetal y celulosa, proveniente de maderas de bosques de cultivo, que por lo mismo son renovables. Además, Jairo Calderón Hernández, Presidente de la compañía, cuenta que parte de la celulosa es reciclada e igualmente se recupera la mayoría del material sobrante de la fabricación, moliéndolo y mezclándolo nuevamente.
Con esto no se requiera agua para hacermezclas con cemento y arena como es el caso del sistema constructivo tradicional, hay ahorro de agregados minerales, como recebo gravilla y arena, ya que por el bajo peso por m2 del Sistema Constructivo en Seco, las cimentaciones son muy sencillas. Adicionalmente y por el alto coeficiente de aislamiento térmico y acústico permite lograr ahorros sustanciales en el consumo de energía eléctrica de los equipos de aire acondicionado y reducir la contaminación del ruido.