Se llego al nivel de cobertura promedio de Latinoamérica: La cobertura bruta en educación superior pasó de 24,5% en el 2002 a 35,5% en el 2009. El 82% de los nuevos cupos se crearon en el sector oficial y que cada vez son más los jóvenes de bajos recursos que logran acceder a la educación superior.
Se ha trabajado en posicionar la educación técnica profesional y tecnológica, ampliar el crédito educativo, fomentar la permanencia y desconcentrar la oferta.
Se ha constituido un Sistema de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, un desarrollo normativo y se ha hecho un especial énfasis en la formación del docente.
La educación, además de ser de calidad, debe asegurar que los estudiantes alcancen un desempeño ciudadano y productivo exitoso, para mejorar sus condiciones de vida y garantizar la competitividad del país.
Por ello, el énfasis en este periodo está en la educación no sólo como un factor de equidad, sino como un motor de competitividad. Se ha definido la política de pertinencia como factor de innovación y competitividad, fomentando el bilingüismo, la incorporación de TICs, la internacionalización, la articulación con el sistema de ciencia y tecnología, el seguimiento a los egresados y la articulación con la educación media.
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