
El científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo recibió el Premio Convivencia Ciudad Autónoma de Ceuta por su descubrimiento de la vacuna contra la malaria y su negativa a vender o ceder la patente a las multinacionales farmacéuticas, donándola a la Organización Mundial de la Salud en beneficio de la Humanidad.
En la ceremonia de entrega, que tuvo lugar en la ciudad de Ceuta (España), Patarroyo manifestó que la ciencia "debe tener un compromiso social y la investigación estar al servicio del bienestar de los ciudadanos y no para los beneficios de unos pocos".
El jurado destacó la labor del médico colombiano al frente de la Fundación Instituto de Inmunología de Colombia (FIDIC) y en el diseño de la vacuna como paradigma para el desarrollo de otras contra enfermedades transmisibles que cumplan con los parámetros de ser eficaces contra el microorganismo y que sean muy económicas, para que se convierta en una estrategia de aplicación masiva en salud pública.
"Nunca consideramos que las vacunas deben ser objeto de negocio, por lo que tengo una manera muy distinta de pensar a las multinacionales farmacéuticas; de ahí me queda la satisfacción de haber ayudado y recibir el cariño de la gente", dijo Patarroyo en su discurso de agradecimiento.
El premio, que consiste en 50.000 euros y una estatuilla, es otorgado cada año a personas o instituciones de cualquier país cuya labor haya contribuido de forma relevante y ejemplar a mejorar las relaciones humanas, fomentando los valores de justicia, fraternidad, paz, libertad, acceso a la cultura e igualdad entre los hombres.